El Programa El agua va a la Escuela está especialmente diseñado para que los operadores de servicios sanitarios, áreas ambientales provinciales o municipales y distintas instituciones o empresas interesadas en la temática apliquen actividades de capacitación para promover el uso responsable del agua, de los servicios y de la infraestructura sanitaria, a través de un programa pedagógico específico.

El agua va a la Escuela contempla una metodología de taller, participativa, que parte de la realidad local y cotidiana de los alumnos. De esta manera se busca hacer concientes, y modificar, conductas que están incorporadas a lo cotidiano, como el derroche, el descuido de las instalaciones sanitarias del hogar, la falta de atención sobre los dispositivos de depósito o el uso incorrecto de los sistemas de efluentes, entre muchos otros.

El Programa constituye una herramienta educativa integral, sistemática y de sencilla implementación, ya que se brindan todos los materiales para su aplicación efectiva, incluyendo los instrumentos pedagógicos, los mecanismos de convocatoria, de difusión y de evaluación. Esto permite que el organismo o institución que tome a cargo la implementación no deberá asignar recursos humanos para la tarea, excepto para el contacto con las escuelas y la distribución del material.

El agua va a la escuela se aplica en el 5º o 6º grado del nivel primario, pero sus destinatarios son, además, las familias y el público general, ya que las actividades fueron diseñadas para el trabajo en el hogar y una puesta en escena a nivel comunidad.

Este Programa constituye una actividad complementaria a la educación formal, que puede ser aplicado en cualquier momento del año.

Puede implementarse en cualquier lugar del país, y está adaptado a áreas urbanas de cualquier tamaño (desde pequeños pueblos hasta grandes ciudades).

Este Programa puede complementarse con distintas acciones en marcha o a desarrollarse en cada localidad, tanto sobre la temática agua como sobre otras relacionadas, como residuos sólidos o ambiente en general.

Un aspecto fundamental de El agua va a la Escuela es la continuidad, ya que aquellas acciones destinadas a lograr un cambio cultural requieren esa característica. Por lo tanto, las actividades están pensadas para ser aplicadas cada año sobre el mismo nivel escolar.

Este Programa constituye una actividad complementaria a la educación formal. Puede ser aplicado en cualquier momento del año, preferentemente en la segunda mitad del ciclo lectivo.

Puede implementarse en cualquier lugar del país, y está adaptado a áreas urbanas de cualquier tamaño (desde pequeños pueblos hasta grandes ciudades). Dado el enfoque específico de la problemática urbana, recomendamos adaptarlo para su aplicación en áreas rurales.

Este Programa puede complementarse con distintas acciones en marcha o a desarrollarse en cada localidad, tanto sobre la temática agua como sobre otras relacionadas, como residuos sólidos o ambiente en general.

Un aspecto fundamental de El agua va a la Escuela es la continuidad, ya que aquellas acciones destinadas a lograr un cambio cultural requieren esa característica. Por lo tanto, las actividades están pensadas para ser aplicadas cada año sobre el mismo nivel escolar.