El Programa El agua va a la Escuela está especialmente diseñado para que los operadores de servicios sanitarios, áreas ambientales provinciales o municipales y distintas instituciones o empresas interesadas en la temática apliquen actividades de capacitación para promover el uso responsable del agua, de los servicios y de la infraestructura sanitaria, a través de un programa pedagógico específico.

El agua va a la Escuela contempla una metodología de taller, participativa, que parte de la realidad local y cotidiana de los alumnos. De esta manera se busca hacer concientes, y modificar, conductas que están incorporadas a lo cotidiano, como el derroche, el descuido de las instalaciones sanitarias del hogar, la falta de atención sobre los dispositivos de depósito o el uso incorrecto de los sistemas de efluentes, entre muchos otros.

El Programa constituye una herramienta educativa integral, sistemática y de sencilla implementación, ya que se brindan todos los materiales para su aplicación efectiva, incluyendo los instrumentos pedagógicos, los mecanismos de convocatoria, de difusión y de evaluación. Esto permite que el organismo o institución que tome a cargo la implementación no deberá asignar recursos humanos para la tarea, excepto para el contacto con las escuelas y la distribución del material.

El agua va a la escuela
se aplica en el 5º o 6º grado del nivel primario, pero sus destinatarios son, además, las familias y el público general, ya que las actividades fueron diseñadas para el trabajo en el hogar y una puesta en escena a nivel comunidad.

El agua va a la Escuela cuenta con el apoyo del Consejo Hídrico Federal (COHIFE)
el organismo que agrupa a los organismos hídricos de todas las provincias argentinas,
y de la Nación.